Euge 3 · VII · 2026
Nosotros dos, juntos

Un álbum para vos

Euge…

nuestro álbum, nuestra historia

“La felicidad nunca estuvo en los grandes momentos.
Siempre estuvo en vos.”

3 de julio de 2026 · Pablo

abrí el álbum

Antes de empezar

Quiero que este álbum sea un viaje

Hace tiempo que quería escribirte estas palabras. No para convencerte de nada. Simplemente necesitaba que supieras quién sos para mí.

Porque muchas veces el tiempo pasa, la rutina nos cambia y las heridas tapan los recuerdos lindos. Y yo no quiero que eso nos pase. Quiero que cada foto te recuerde un momento en el que fuimos felices.

2017 — donde empezó todo

Juntos, frente al agua
Eugenia en el parque

Lo que no se borró

Vuelven imágenes que jamás se borraron de mi cabeza

Una película abrazados, Top Gun, el recital de Paul McCartney, las salidas al teatro, las charlas eternas, las risas por pavadas, los viajes que fueron pocos y a la vez fueron muchos, los silencios compartidos, los abrazos que hacían desaparecer cualquier problema.

Eran momentos simples. Pero eran nuestros.

Nosotros en la playa
Nuestra familia, juntos
Tu sonrisa

Hay una imagen que nunca pude olvidar

Tu sonrisa

Cuando me sonreís siento una paz difícil de explicar. Es como si todo se iluminara. Como si, por un instante, el mundo estuviera exactamente donde tenía que estar.

Nunca dejé de ver esa luz.

Mi mayor sueño

Construir una familia con vos

¿Sabés cuál fue mi mayor sueño? No era viajar. No era tener plata. No era cumplir objetivos personales. Era construir una familia con vos.

Jamás imaginé mi vida siendo papá hasta que apareciste. Conocerte a vos y conocer a Emma despertó algo que yo ni siquiera sabía que existía dentro de mí. Después llegó Elena, y ese sueño tomó una forma todavía más hermosa.

Cuando pienso en vos, no pienso solamente en una mujer. Pienso en un hogar.

En familia, un día de invierno
Un paseo en familia

Sin reproches

No para buscar culpables

Sé que cometimos errores. Hubo momentos en los que ninguno supo entender al otro. Palabras que lastimaron. Silencios que pesaron demasiado. Y oportunidades que dejamos escapar. No escribo estas líneas para buscar culpables.

Con los años entendí que el amor no crece cuando alguien gana una discusión. Crece cuando dos personas vuelven a mirarse con ternura.

Hay algo que nunca cambió

Te amo

Y cuando digo que te amo no hablo solamente de la mujer que conocí. Amo tu historia.

Tus alegrías. Tus miedos.
Tus fortalezas. Tus inseguridades.
Tus lágrimas. Tus enojos. Tus sueños.

Incluso aquellas partes de vos que todavía siguen buscando dónde descansar.

Juntos, en calma

Lo que siempre imaginé

La mujer con la que quería envejecer

Nunca me acerqué a vos buscando algo pasajero. Nunca te vi como alguien para un momento. Siempre te imaginé como la mujer con la que quería envejecer.

La mujer con la que soñaba ver una película un domingo de invierno, abrazados bajo una frazada, riéndonos de cualquier pavada mientras las chicas hacían ruido por la casa.

Suena sencillo. Pero para mí eso siempre fue la felicidad.

Lo que aprendí

El amor verdadero

Muchas veces me pregunté qué fue lo que nos alejó. Todavía no tengo una respuesta. Lo único que sé con certeza es que nunca dejé de sentir lo mismo. Cambiaría todo por estar con vos.

El amor verdadero no consiste en intentar cambiar al otro. Consiste en seguir deseando su felicidad, incluso cuando la vida tomó caminos distintos.

Por eso esta carta no es un reclamo. Es un agradecimiento.

Gracias

Por haberme regalado algunos de los momentos más felices de mi vida.
Por haber confiado en mí.
Por permitirme formar parte de tu historia.

Por Emma. Por Elena. Por todo lo que construimos.

Nosotros

Hay una frase que siempre vuelve a mi cabeza

Te amo con el alma

Yo no te amo solamente con el corazón. Porque el corazón, algún día, dejará de latir. Pero el alma sigue recordando.

Y la mía, estoy seguro, siempre va a guardar un lugar para vos.

Lo único que puedo

Abrirte mi corazón

No sé qué va a pasar mañana. No sé si alguna vez volveremos a caminar de la mano. No puedo pedirte una promesa. Sólo puedo abrirte mi corazón.

Y decirte que, si alguna vez sentís que todavía queda una pequeña puerta abierta, yo estaría dispuesto a volver a construir desde el respeto, desde el aprendizaje y desde el amor. Sin orgullos. Sin competencias. Sin querer cambiar quién sos.

Anhelo ser tu novio, vivir un noviazgo con vos. Poder hacernos una escapada romántica, tener una cita, agarrar la moto un domingo a la mañana e irnos a desayunar frente al río, al Tigre. Compartir una salida al teatro o al cine con una linda cena, y no volver a casa hasta la mañana siguiente.

Si algún día eso sucede, prometo valorar todavía más cada abrazo, cada café compartido, cada charla, cada viaje y cada minuto a tu lado.

Sólo con el deseo profundo de volver a elegirnos.

Fuiste. Sos. Y probablemente siempre seas…

el gran amor de mi vida

Porque hoy entendí algo. La felicidad nunca estuvo en los grandes momentos. Siempre estuvo en vos.

Con todo mi amor,
Pablo · 3 de julio de 2026